Marianella…


Por el Parque Chacabuco
bebe un hombre sus derrotas,
y un nogal lo suma en sombras
entre harapos mal olientes
tras la burla de la gente
que lo esquiva indiferente
se le escucha delirar.

“Marianella dando clases
en la villa ha de estar
con un soplo de campanas
a los dos saldré a abrazar”.

Ebrio se remonta en vuelo
las torcazas lo acompañan
si levita entre hojarascas
cruza infamias y arboledas.
Por un cielo sin estrellas
se distancia de la tierra,
va a buscarla al mas allá.

“Marinella, Marianella,
Marianella, dónde estás
te llevaron de la escuela
nunca más la vi llegar”.

Lo regresan a la tierra,
maniatado en gris loquero
y por la hendija de un sueño
ya sin voz y sin palabras
lo rescata su mirada
dando fuerzas a su alma
da reclamo el corazón.

“Marianellla, Marianella,
vida mía, donde estas
te arrancaron con un hijo
nadie sabe dónde estás”.

“Marianella, Marianella,
Marianella, dónde estás
si me quitan la esperanza
con el alma te he de hallar”.


Autor(es): Lilian Papasso